Las recientes disposiciones del SAT han colocado el uso correcto de las claves de productos y servicios (ClaveProdServ) y unidades de medida (ClaveUnidad) en el centro de la operación diaria de las empresas. En Chiapas, contadores y administradores reportan un incremento en los rechazos de facturas por parte de clientes y validadores automáticos cuando las claves no corresponden con precisión al giro o al bien vendido.
La práctica de utilizar claves genéricas para agilizar la emisión de CFDI se ha vuelto un riesgo considerable. Diversos clientes institucionales ya condicionan el pago de facturas a que las claves correspondan exactamente a los catálogos vigentes, pues de lo contrario pierden la deducibilidad del gasto. Esto obliga a los negocios a revisar y depurar sus catálogos internos de artículos, servicios y listas de precios.
Para reducir errores, muchas empresas están integrando catálogos oficiales del SAT dentro de sus ERPs y sistemas de facturación, de modo que el usuario elija la clave permitida en lugar de capturarla manualmente. Esta buena práctica no solo evita notas de crédito y refacturaciones, sino que también disminuye el riesgo de auditorías futuras derivadas de clasificaciones inconsistentes entre contribuyentes de una misma cadena de suministro.